Ante la falta de electricidad que agobia a Venezuela. hoy este blog se une a la realidad fáctica y humana que afecta diariamente a millones de ciudadanos.

No es posible hablar de justicia, educación, salud, productividad o desarrollo cuando familias enteras permanecen durante horas sin servicio eléctrico. Cada interrupción del servicio eléctrico consume horas irrecuperables sea de estudio, trabajo, producción; alimentos que se deterioran; niños y adultos mayores expuestos a condiciones difíciles y profesionales imposibilitados de cumplir con sus responsabilidades, ya que se paraliza actividades esenciales y profundiza el desgaste físico y emocional de millones de venezolanos.
Como abogada litigante, hoy también me corresponde vivir esa realidad. Los constantes cortes eléctricos dificultan el estudio de expedientes, la redacción de escritos complejos, la preparación de defensas y el desarrollo de investigaciones jurídicas que requieren horas de concentración. La administración de justicia tampoco permanece ajena a esta situación, pues el funcionamiento de los tribunales y el ejercicio profesional dependen de condiciones mínimas que permitan garantizar un servicio eficiente.
La crisis eléctrica no distingue profesiones ni condiciones sociales. Nos afecta a todos. Detrás de cada apagón existe una realidad humana que no puede ser ignorada.
Hoy, más que publicar un análisis jurídico, este espacio desea expresar solidaridad con todos los venezolanos que enfrentan diariamente estas dificultades. Porque el Derecho no puede permanecer indiferente frente al sufrimiento de la sociedad a la que sirve.
La defensa del Estado de Derecho también exige condiciones que permitan a las personas vivir con dignidad y desarrollar plenamente sus actividades. La electricidad no constituye un privilegio; representa un servicio esencial para el ejercicio de múltiples derechos fundamentales.
Desde este espacio hago un llamado a que se adopten soluciones eficaces que permitan superar una situación que afecta profundamente la calidad de vida de los venezolanos, con esta realidad fáctica se describe un colapso monumental de los servicios públicos.
"El derecho más que mecanicista y formalista es humano."
2 Comentarios
Excelente escriti,lo que se vive es una lamentable realidad
ResponderBorrarGracias doctora por tu análisis y reflexión espero sea tomada en cuenta amen
ResponderBorrar