La preservación de la escena del suceso constituye uno de los pilares fundamentales de la investigación penal.

La preservación de la escena del suceso constituye uno de los pilares fundamentales de la investigación criminalista, pues de su intangibilidad depende la autenticidad, confiabilidad y validez de los elementos materiales de convicción posteriormente incorporados al proceso penal.


La preservación de la escena del suceso constituye uno de los pilares fundamentales de la investigación penal.

Cuando la escena es alterada, manipulada, contaminada o intervenida indebidamente antes de la fijación técnica integral de las evidencias, se produce una ruptura de la cadena de custodia desde el origen mismo de la actividad criminalística, comprometiéndose gravemente la credibilidad de la reconstrucción fáctica presentada al órgano jurisdiccional.

La intangibilidad de la escena del suceso representa una garantía científica y constitucional orientada a preservar el estado original de los elementos materiales relacionados con el hecho investigado. Su vulneración afecta no solo evidencias específicas, sino la totalidad de la estructura probatoria derivada del sitio del acontecimiento.

La evidencia física únicamente adquiere legitimidad probatoria cuando existe garantía de preservación objetiva respecto de:

a) La posición original de los objetos;
b) La ausencia de manipulación externa;
d) La correcta documentación técnica del sitio del suceso;
e) Y la inexistencia de alteraciones capaces de modificar la interpretación criminalística de los hechos.

Si la escena ha sido alterada antes de la fijación técnica oficial, la prueba derivada pierde parte esencial de su confiabilidad, pues desaparece la certeza respecto de si los elementos observados corresponden realmente al estado originario del acontecimiento investigado.

Particular gravedad adquiere, cuando subsisten contradicciones criminalísticas relacionadas con el armamento, elementos balísticos, trayectorias de disparo, ubicación de conchas percutidas o reconstrucción mecánica de los hechos, especialmente si las experticias solicitadas por la defensa fueron negadas y posteriormente la evidencia principal fue destruida.

La ruptura de la intangibilidad de la escena puede generar un estado de indefensión incompatible con el debido proceso y el derecho a la defensa, al impedir un contradictorio técnico real sobre la autenticidad de la evidencia física presentada en juicio.

En el proceso penal democrático, la verdad judicial no puede construirse sobre evidencias contaminadas, alteradas o imposibles de verificar científicamente por las partes, pues ello compromete la legitimidad constitucional de la condena y el estándar de certeza exigido para restringir la libertad personal.



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